¡Ay de quienes esconden muy hondo, lejos de Yahveh, sus proyectos, y en las tinieblas realizan sus obras, diciendo: '¿Quién nos ve o quién nos conoce?'.
Y Pedro a ella: '¿Conque os pusisteis de acuerdo entre vosotros para tentar al Espíritu del Señor? Pues mira, están llegando a la puerta los que acaban de enterrar a tu marido, y te llevarán a ti'.
¿No eras dueño para quedarte con él, y no podías disponer plenamente de él aun después de vendido? ¿Por qué te decidiste a hacer lo que has hecho? No has defraudado a los hombres, sino a Dios'.
Podrás exigírselo al extranjero, pero no a tu hermano, para que Yahveh, tu Dios, te bendiga en todo cuanto emprendas en la tierra en cuya posesión vas a entrar.
Cuando alguien oye la palabra del reino sin profundizarla, viene el Malo y arrebata lo sembrado en su corazón; éste representa lo sembrado al borde del camino.