Referencias Cruzadas

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Hebreos 13:2

Biblia Serafín de Ausejo 1975

No olvidéis la hospitalidad: por practicarla, algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles.

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21 Referencias Cruzadas  

Porque tuve hambre y me disteis de comer; tuve sed y me disteis de beber; era forastero y me hospedasteis;


Se le apareció Yahveh a Abrahán en el encinar de Mamré. Abrahán estaba sentado a la entrada de la tienda, a la hora de más calor del día.


Socorred las necesidades de los hermanos en la fe. Practicad la hospitalidad.


Practicad la hospitalidad unos con otros, sin murmuración.


era forastero y no me hospedasteis; estuve desnudo y no me vestisteis; enfermo y en la cárcel y no me visitasteis'.


sino al contrario: hospitalario, amigo del bien, ponderado, justo, piadoso, dueño de sí mismo,


Nunca el extranjero pasó la noche al raso; yo tenía mi puerta abierta al caminante.


Al extranjero que se establece entre vosotros deberéis tratarlo como a los de vuestro pueblo; lo amarás como a ti mismo, porque extranjeros fuisteis vosotros en el país de Egipto. Yo, Yahveh.


Y el rey les responderá: 'Os lo aseguro: todo lo que hicisteis con uno de estos hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis'.


que dé pruebas de su buena conducta, o sea, haber educado a los hijos, haber dado hospitalidad, haber lavado los pies a los fieles, haber asistido a los atribulados, haberse ejercitado en toda suerte de buenas obras.


Por consiguiente, el obispo tiene que ser irreprochable, fiel en su matrimonio, sobrio, ponderado, educado, hospitalario, capaz de enseñar;


Os saluda Gayo, que nos da hospitalidad a mí y a toda la iglesia. Os saluda Erasto, tesorero de la ciudad, y el hermano Cuarto.


¿No lo es: repartir con el hambriento tu pan y que lleves a casa a los pobres vagabundos; que si ves a un desnudo lo cubras, y que no te hurtes de los de tu raza?


Tras haberse bautizado ella y los de su familia, nos rogó diciendo: 'Si me habéis juzgado fiel al Señor, entrad y quedaos en mi casa'. Y tanto nos insistió que no pudimos negarnos.


si vi algún miserable sin vestidos, o algún necesitado de ropas,


Cierto día pasaba Eliseo por Sunén. Había allí una mujer principal, que con insistencia lo invitó a comer. Y en adelante, siempre que pasaba, se detenía allí a comer.


Los dos ángeles llegaron a Sodoma a la caída de la tarde. Lot estaba sentado a la puerta de la ciudad y, al verlos, se levantó para ir a su encuentro, se postró rostro en tierra,


Querido hermano, obras como creyente en todo lo que trabajas por los hermanos, incluidos los forasteros.





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