Referencias Cruzadas

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Hebreos 10:28

Biblia Serafín de Ausejo 1975

Si el que ha rechazado la ley de Moisés muere sin compasión ante la declaración basada en el testimonio de dos o tres testigos,

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17 Referencias Cruzadas  

Porque, si la palabra pronunciada por medio de ángeles resultó válida, hasta el punto de que toda transgresión y desobediencia recibió su justo merecido,


Un solo testigo no vale contra nadie en ningún caso de delito o pecado, cualquiera que sea el pecado. La causa deberá apoyarse en el testimonio de dos o tres testigos.


Voy a visitaros por tercera vez. La causa debe apoyarse en el testimonio de dos o tres testigos.


Y en vuestra misma ley está escrito que el testimonio de dos personas es válido.


Pero, si no te escucha, toma todavía contigo a uno o dos, para que todo asunto se decida sobre el testimonio de dos o tres testigos;


Dijo entonces David a Natán: 'He pecado contra Yahveh'. A lo que replicó Natán: 'Yahveh ha perdonado tu pecado; no morirás.


No se apiadarán de él tus ojos; harás desaparecer de Israel la efusión de sangre del inocente, y te irá bien.


Toda la comunidad le hizo salir del campamento, lo apedreó y le dio muerte, como se lo mandó Yahveh a Moisés.


Tendrá un juicio sin misericordia quien no tuvo misericordia. La misericordia prevalece sobre el juicio.


Porque a Moisés le dice: Haré gracia a quien yo quiera hacerla, y tendré misericordia de quien yo quiera tenerla.


y voy a estrellarlos unos contra otros, a los padres junto con los hijos -oráculo de Yahveh-. No me apiadaré ni me afligiré ni me compadeceré de aniquilarlos'.


Al secarse, se romperá su ramaje; vendrán las mujeres y lo quemarán. Porque no es un pueblo inteligente, por eso su hacedor no le tendrá compasión, y su creador no le concederá gracia.


¿Por qué, pues has menospreciado la palabra de Yahveh y has hecho lo que es malo ante sus ojos? Has hecho morir por la espada a Urías, el hitita, y luego has tomado por esposa a su mujer; lo has asesinado con la espada de los amonitas.


Cuidad de no eludir al que os habla, pues si aquellos que eludían al que daba órdenes sobre la tierra no escaparon al castigo, menos escaparemos nosotros si volvemos la espalda al que da órdenes desde el cielo.





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