Referencias Cruzadas

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Génesis 26:7

Biblia Serafín de Ausejo 1975

Cuando los hombres del lugar le preguntaban por su mujer, él respondía: 'Es mi hermana'. No se atrevía a decir: 'Es mi mujer', pues pensaba: 'Es de tan buen parecer que temo que los habitantes del lugar me maten a causa de ella'.

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15 Referencias Cruzadas  

El temor a los hombres es una trampa; quien confía en Yahveh vive seguro.


Como Abrahán solía decir de Sara, su mujer: 'Es mi hermana', Abimélec, rey de Guerar, ordenó que le trajesen a Sara.


Di, pues, que eres mi hermana, a fin de que me vaya bien por tu causa, y gracias a ti salve yo la vida'.


Era la joven de muy buen parecer y virgen, pues ningún varón la había conocido. Descendió a la fuente, llenó su cántaro y subió de nuevo.


No os mintáis unos a otros, después de haberos despojado de la vieja condición humana con sus acciones


Maridos, amad a vuestras esposas, como también Cristo amó a la Iglesia y se entregó por ella,


No tengáis miedo a los que matan el cuerpo; que al alma no pueden matarla. Temed más bien a quien tiene poder para hacer que perezcan cuerpo y alma en la gehenna.


¿No me dijo él: 'Es mi hermana'? ¿Y no me ha dicho también ella: 'Es mi hermano'? Con sencillez de mi corazón y pureza de mis manos hice yo esto'.


A punto de entrar en Egipto, dijo a Saray, su mujer: 'Mira, sé que eres una mujer muy hermosa.


Replicó Abrahán: 'Pensé que como seguramente en este lugar no existe temor de Dios, me matarían por causa de mi mujer.


Isaac se instaló en Guerar.


Llevaba ya Isaac largo tiempo allí cuando un día Abimélec, rey de los filisteos, se asomó a la ventana y vio que Isaac acariciaba a Rebeca, su mujer.


Lía tenía la mirada apagada, Raquel, en cambio, era apuesta y de bello aspecto.


La vieron también los oficiales del Faraón, la ponderaron mucho en su presencia; y la mujer fue llevada al palacio del Faraón,





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