Me he alegrado sobremanera en el Señor de que ya por fin haya florecido vuestro interés por mí. Porque es cierto que teníais estas aspiraciones; pero os faltaba oportunidad.
Pero una vez presente entre vosotros, ni siquiera falto de recursos fui carga para nadie; porque los hermanos procedentes de Macedonia remediaron con abundancia mi escasez. Y en todo me guardé y me guardaré de seros gravoso.
porque por la obra de Cristo estuvo a punto de muerte, poniendo a riesgo su vida para prestarme, en vuestro nombre, los servicios que vosotros no podíais.