Pero ¿qué importa? En todo caso, como quiera que sea, con hipocresía o con sinceridad, Cristo es anunciado; y de esto me alegro y me seguiré alegrando.
¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que cerráis a los hombres el reino de los cielos! Pues ni vosotros entráis ni a los que están entrando les dejáis entrar.