Referencias Cruzadas

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Éxodo 22:24

Biblia Serafín de Ausejo 1975

Si prestas dinero a uno de mi pueblo, al indigente que está contigo, no te comportarás con él como usurero: no le cobrarás intereses.

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21 Referencias Cruzadas  

Queden huérfanos sus hijos y viuda su esposa;


Sus viudas, por causa mía, son más numerosas que la arena del mar. He traído contra esta madre de jóvenes guerreros un devastador al mediodía; eché sobre ella de repente terror y espanto.


Huérfanos estamos, sin padre; como viudas son nuestras madres.


Que sus ojos se nublen, al punto de no ver, y tiemblen sus riñones sin sosiego.


¡Terrible cosa es caer en manos del Dios vivo!


Dad y se os dará: una buena medida apretada, remecida, rebosante, echarán en vuestro regazo. Pues con la medida con que midáis seréis medidos'.


Zain. ¿Quién resistirá ante su cólera? ¿Quién soportará el ardor de su ira? Het. Su furor se propaga como el fuego, ante Él las rocas se hienden.


Por eso, entrega sus hijos al hambre, y vuélcalos en manos de la espada. ¡Sean sus mujeres privadas de hijos y viudas! ¡Sean sus maridos muertos por la peste! ¡Sean sus jóvenes heridos por la espada en la batalla!


¡Quién pudiera entender la fuerza de tu ira, para temer la violencia de tu enojo!


Ante tus amenazas, Dios de Jacob, se entorpecen los carros y caballos.


Pues el terror de Dios me invadiría, y a su majestad no podría resistir.


pues la boca del malvado y la boca fraudulenta se abrieron contra mí y me hablan un lenguaje de perfidia.


Si tu hermano empobrece y te tiende su mano suplicante tú lo mantendrás y vivirá contigo como forastero o como huésped.


No le exijas intereses ni recargos, antes bien, teme a tu Dios, y deja que tu hermano viva contigo.


No exigirás de tu hermano interés alguno, ni por dinero, ni por víveres, ni por nada de lo que se presta a interés.


Podrás exigírselo al extranjero, pero no a tu hermano, para que Yahveh, tu Dios, te bendiga en todo cuanto emprendas en la tierra en cuya posesión vas a entrar.


Y después de reflexionar en mi interior, decidí reprender a los principales y a los consejeros, y les dije: '¡Conque prestáis a nuestros hermanos con usura!'. Convoqué, pues, contra ellos una gran asamblea,


que no da por usura su dinero y no acepta soborno en mal del inocente. Quien cumpliere estas cosas jamás perecerá.





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