Referencias Cruzadas

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Éxodo 22:21

Biblia Serafín de Ausejo 1975

No maltrataréis a la viuda ni al huérfano.

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22 Referencias Cruzadas  

Amad también vosotros al extranjero, porque extranjeros fuisteis en la tierra de Egipto.


No oprimirás al extranjero; también vosotros sabéis lo que es ser extranjero, pues extranjeros fuisteis en tierra de Egipto.


Si un extranjero se establece entre vosotros, en vuestra tierra, no lo molestaréis.


A la viuda y al huérfano, al forastero y al pobre no oprimáis; no maquinéis en vuestros corazones el mal de unos contra otros'.


Me llegaré a vosotros para el juicio y seré un testigo irrefutable contra los hechiceros y adúlteros, contra los que juran en falso, contra los que defraudan el jornal del jornalero, avasallan a la viuda y al huérfano y oprimen al forastero mostrando así que no me temen -dice Yahveh Sebaot-.


si no oprimís al forastero, al huérfano y a la viuda; si no derramáis sangre inocente en este lugar y no vais tras otros dioses para desgracia vuestra,


Jamás, mientras vivas, buscarás su paz ni su bienestar.


Si tu hermano empobrece y te tiende su mano suplicante tú lo mantendrás y vivirá contigo como forastero o como huésped.


'Yo soy Yahveh, tu Dios, que te he sacado de la tierra de Egipto, de la casa de esclavitud.


Así dice Yahveh: practicad el derecho y la justicia, liberad al oprimido de la mano del opresor, no molestéis ni oprimáis al forastero, al huérfano ni a la viuda, y no derraméis sangre inocente en este lugar.


Recordarás que fuiste esclavo en tierra de Egipto y que Yahveh, tu Dios, te libertó; por eso hoy te doy yo este mandato.


No oprimirás a tu prójimo ni lo despojarás. No dormirá contigo, hasta la mañana siguiente, el salario de tu jornalero.


Al extranjero que se establece entre vosotros deberéis tratarlo como a los de vuestro pueblo; lo amarás como a ti mismo, porque extranjeros fuisteis vosotros en el país de Egipto. Yo, Yahveh.


En aquel tiempo di a vuestros jueces esta orden: 'Escucharéis lo que se suscite entre vuestros hermanos y haréis justicia entre un hombre y su hermano o un forastero.


No devuelvas a su amo el esclavo que vino a ti huyendo de él.


Maldito el que tuerza el derecho del extranjero, del huérfano y de la viuda. Y todo el pueblo dirá: Amén.


el Señor, el que protege al extranjero y el que sostiene al huérfano y a la viuda. Y él, también, el que entorpece las sendas del impío.


En ti se desprecia al padre y a la madre, en medio de ti se hace violencia al forastero, en ti se oprime al huérfano y a la viuda.


que hace justicia al huérfano y a la viuda, ama al extranjero y le da pan y vestido.


No torcerás el derecho del extranjero ni del huérfano, ni tomarás en prenda el vestido de la viuda.


Sería como sortear un huérfano, como especular con vuestro propio amigo.


aprended a obrar el bien; buscad lo que es justo, enderezad lo violento; defended al huérfano, proteged a la viuda.





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