Referencias Cruzadas

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Deuteronomio 26:1

Biblia Serafín de Ausejo 1975

Cuando llegues a la tierra que Yahveh, tu Dios, te va a dar en herencia, para que la poseas y habites en ella,

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14 Referencias Cruzadas  

Si cuando hayas entrado en el país que Yahveh, tu Dios, te va a dar, lo hayas conquistado y habites en él, te dices: 'Voy a establecer sobre mí un rey, como todas las naciones que me rodean',


Cuando hayas entrado en la tierra que te da Yahveh, tu Dios, no aprenderás a practicar las abominaciones de esas naciones,


no consentirás en ello ni le escucharás; tu ojo no se apiadará de él, no le perdonarás ni le encubrirás,


Guardaréis y practicaréis todo lo que yo os mando, sin añadir ni quitar nada.


Cuando Yahveh, tu Dios, te haya introducido en la tierra en la que vas a entrar para tomar posesión de ella y haya arrojado delante de ti a muchas naciones: a los hititas, los guirgaseos, los amorreos, los cananeos, los perizeos, los jiveos y los jebuseos, siete naciones más numerosas y poderosas que tú,


Pero tú quédate aquí conmigo y te dictaré todos los mandamientos, preceptos y normas que has de enseñarles, para que los pongan en práctica en el país que les voy a dar en posesión'.


'Di a los israelitas: cuando hayáis entrado en el país adonde os llevo


'Di los israelitas: cuando entréis en la tierra que os voy a dar por morada


Cuando Yahveh, tu Dios, te haya dado reposo, al abrigo de todos tus enemigos de alrededor, en la tierra que Yahveh, tu Dios, te va a dar en herencia para que la poseas, borrarás el recuerdo de Amalec de debajo del cielo. ¡No lo olvides!


tomarás de las primicias de todos los frutos del suelo que coseches en la tierra que Yahveh, tu Dios, te va a dar, los meterás en una cesta e irás al lugar que Yahveh, tu Dios, haya elegido para que more en él su nombre.


Luego se irritó Yahveh contra mí por vuestra culpa y juró que yo no pasaría el Jordán ni entraría en la buena tierra que Yahveh, tu Dios, te da en heredad.


Medirás las distancias y dividirás en tres el territorio del país que Yahveh, tu Dios, te adjudica, para que los homicidas puedan refugiarse en esas ciudades.


Así evitarás que se derrame sangre inocente en medio del país que Yahveh, tu Dios, te va a dar en herencia, y no habrá sangre sobre ti.





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