Podrás exigírselo al extranjero, pero no a tu hermano, para que Yahveh, tu Dios, te bendiga en todo cuanto emprendas en la tierra en cuya posesión vas a entrar.
Si haces un voto a Yahveh, tu Dios, no dilates su cumplimiento; pues Yahveh, tu Dios, te pedirá ciertamente cuenta de ello y te cargarías con un pecado.
y vendrá el levita, que no tiene parte ni heredad contigo, el extranjero, el huérfano y la viuda que haya en tus ciudades, y comerán hasta quedar saciados, para que Yahveh, tu Dios, te bendiga en todas tus empresas.