Referencias Cruzadas

- Anuncios -




1 Reyes 2:24

Biblia Serafín de Ausejo 1975

Y por vida de Yahveh, que me ha confirmado y me ha colocado en el trono de David, mi padre, y que me edificó una casa como había prometido, que hoy mismo ha de morir Adonías'.

Ver Capítulo Copiar

19 Referencias Cruzadas  

Él edificará un templo a mi nombre; y él será para mí un hijo y yo seré para él un padre, y mantendré firme el trono de su reino sobre Israel para siempre'.


Canto gradual. De Salomón. Si no fuera el Señor quien construye la casa, inútilmente se afanan los canteros; si no fuera el Señor quien custodia la ciudad, inútilmente vigilan los guardianes.


Sentóse luego Salomón en el trono de Yahveh como rey en lugar de David, su padre, y todo Israel prosperó y le prestó obediencia.


Ahora, pues, Yahveh Dios, mantén por siempre la palabra que has empeñado en favor de tu siervo y de su casa, y haz conforme a lo que has hablado.


Y aun esto ha parecido demasiado poco a tus ojos, oh Dios, que hablas de la casa de tu siervo para tiempos lejanos. ¿Es esto una ley acostumbrada, mi Señor Yahveh?


en el tiempo en que establecí jueces sobre mi pueblo Israel. Yo te daré descanso de todos tus enemigos. Yahveh te hace saber, además, que él edificará casa para ti.


¡Bendito sea Yahveh, tu Dios, que se ha complacido en ti y te ha puesto en el trono de Israel! Por el amor que Yahveh tiene siempre a Israel te ha constituido rey, para administrar derecho y justicia'.


Respondió Salomón: 'Si se porta con lealtad, no caerá en tierra ni uno de sus cabellos; pero si se le sorprende en algo malo, morirá'.


Entonces el rey pronunció este juramento: '¡Por vida de Yahveh, que me ha liberado de todas las angustias,


pues tú, Yahveh Sebaot, Dios de Israel, te has revelado a los oídos de tu siervo, diciéndole: 'Yo te edificaré una casa'. Por eso tu siervo se atreve a dirigirte esta plegaria.


Perdona, te suplico, la falta de tu sierva, porque Yahveh hará una casa estable a mi señor, puesto que mi señor combate las guerras de Yahveh, y el mal no te alcanzará en tus días.


Por haber temido a Dios las parteras, él les concedió numerosa descendencia.


Pues bien, ya no se apartará nunca la espada de tu casa, porque me has despreciado y has tomado por esposa a la mujer de Urías, el hitita.


Más aún, Salomón ha tomado ya asiento en el trono real.


Como rugido de león es la ira del rey: quien lo provoca arriesga su vida.





Síguenos en:

Anuncios


Anuncios