Referencias Cruzadas

- Anuncios -




1 Crónicas 29:15

Biblia Serafín de Ausejo 1975

Emigrantes y extranjeros somos delante de ti, como lo fueron todos nuestros padres. Como sombra pasan nuestros días sobre la tierra, y no hay esperanza.

Ver Capítulo Copiar

22 Referencias Cruzadas  

Lo mismo que el vapor es el hombre, sus días, como la sombra que declina.


A causa de tu enojo y de tu ira, me has alzado a lo alto y arrojado.


'La tierra no se venderá a perpetuidad, porque la tierra es mía, y vosotros sois para mí forasteros y huéspedes que vivís conmigo.


¡Vosotros, precisamente, que no sabéis cómo será mañana vuestra vida! Sois vaho que un momento aparece y al punto se disipa.


En pena de sus culpas castigas al humano, corroes, como la tiña, su belleza: el hombre es sólo un soplo. Selah


Brota como flor, y se marchita; pasa como sombra, sin pararse.


Yo soy un peregrino por el mundo: no me ocultes tus preceptos.


Nuestros días se van todos, en tu enojo fenecemos. Nuestros años son lo mismo que un suspiro.


¿Quién sabe lo que es bueno para el hombre durante la vida, durante los días de su vana vida, por la que pasa como una sombra? ¿Quién indicará al hombre lo que después de él sucederá bajo el sol?


Contestó Jacob al Faraón: 'Ciento treinta han sido los años de mis andanzas. Pocos y malos han sido los días de los años de mi vida, y no han alcanzado los años de la vida de las andanzas de mis padres'.


Queridos hermanos, os exhorto a que, como extranjeros y peregrinos, os abstengáis de los deseos puramente humanos que combaten contra el alma.


'Soy un forastero que reside entre vosotros. Concededme una propiedad sepulcral en vuestra tierra para trasladar a mi difunta y sepultarla'.


y te dé la bendición de Abrahán, a ti y a tus descendientes, para que poseas la tierra en la cual has morado como forastero y que Dios entregó a Abrahán'.


pues los bienes de uno y de otro eran demasiado considerables para que ellos pudieran habitar juntos, y la tierra en que se movían no les bastaban, a causa de sus muchos ganados.


Porque, ¿quién soy yo y quién mi pueblo para que podamos hacerte estas ofrendas? Todo viene de ti, y de tus manos proviene lo que te damos.


Yahveh, Dios nuestro, todo este cúmulo de cosas que hemos preparado para edificar una casa a tu santo nombre, de tu mano procede y a ti te pertenece.


Pero muere el hombre, y queda inerte, expira el humano, y... ¿adónde va?


Abrahán residió por mucho tiempo en el país de los filisteos.


Nosotros nacimos ayer y no sabemos nada, como sombra pasan nuestros días en la tierra.


Oye, Señor, mi súplica, escucha mis pesares, no te mantengas sordo ante mis lágrimas. Yo soy un extranjero junto a ti, un peregrino, como todos mis antepasados.





Síguenos en:

Anuncios


Anuncios