Vosotros, en cambio, sois linaje escogido, sacerdocio regio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para anunciar las magnificencias del que os llamó de las tinieblas a su maravillosa luz.
Porque tú eres un pueblo consagrado a Yahveh, tu Dios. Es Yahveh, tu Dios, quien te ha escogido de entre todos los pueblos de la tierra para que seas pueblo de su propiedad.
Estableceré mi alianza contigo, y con tu posteridad después de ti, de generación en generación: una alianza perpetua, para ser yo tu Dios, y el de tu descendencia después de ti.