Cuando el Altísimo dio a las naciones su herencia, cuando separó los hijos de los hombres, estableció los términos de los pueblos según el número de los hijos de Israel.
Así dice Jehová: El cielo es mi trono, y la tierra el estrado de mis pies; ¿dónde está la casa que me habréis de edificar, y dónde está el lugar de mi reposo?
Porque así dice Jehová, que creó los cielos, el mismo Dios, el que formó e hizo la tierra, Él la estableció; no la creó en vano, para que fuese habitada la creó: Yo soy Jehová, y no hay otro.