Referencias Cruzadas

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Salmos 86:5

Biblia Reina Valera 1960

Porque tú, Señor, eres bueno y perdonador, Y grande en misericordia para con todos los que te invocan.

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32 Referencias Cruzadas  

Rasgad vuestro corazón, y no vuestros vestidos, y convertíos a Jehová vuestro Dios; porque misericordioso es y clemente, tardo para la ira y grande en misericordia, y que se duele del castigo.


Y pasando Jehová por delante de él, proclamó: ¡Jehová! ¡Jehová! fuerte, misericordioso y piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia y verdad;


No quisieron oír, ni se acordaron de tus maravillas que habías hecho con ellos; antes endurecieron su cerviz, y en su rebelión pensaron poner caudillo para volverse a su servidumbre. Pero tú eres Dios que perdonas, clemente y piadoso, tardo para la ira, y grande en misericordia, porque no los abandonaste.


Misericordioso y clemente es Jehová; Lento para la ira, y grande en misericordia.


Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.


Cercano está Jehová a todos los que le invocan, A todos los que le invocan de veras.


Mas tú, Señor, Dios misericordioso y clemente, Lento para la ira, y grande en misericordia y verdad,


Bueno y recto es Jehová; Por tanto, él enseñará a los pecadores el camino.


Espere Israel a Jehová, Porque en Jehová hay misericordia, Y abundante redención con él;


Respondió Jesús y le dijo: Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber; tú le pedirías, y él te daría agua viva.


¿Qué Dios como tú, que perdona la maldad, y olvida el pecado del remanente de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque se deleita en misericordia.


De Jehová nuestro Dios es el tener misericordia y el perdonar, aunque contra él nos hemos rebelado,


Así ha dicho Jehová el Señor: Aún seré solicitado por la casa de Israel, para hacerles esto; multiplicaré los hombres como se multiplican los rebaños.


Así ha dicho Jehová el Señor: El día que os limpie de todas vuestras iniquidades, haré también que sean habitadas las ciudades, y las ruinas serán reedificadas.


Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.


Bueno eres tú, y bienhechor; Enséñame tus estatutos.


Y oró a Jehová y dijo: Ahora, oh Jehová, ¿no es esto lo que yo decía estando aún en mi tierra? Por eso me apresuré a huir a Tarsis; porque sabía yo que tú eres Dios clemente y piadoso, tardo en enojarte, y de grande misericordia, y que te arrepientes del mal.


Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar.


Pero en ti hay perdón, Para que seas reverenciado.


Respóndeme, Jehová, porque benigna es tu misericordia; Mírame conforme a la multitud de tus piedades.


¡Cuán preciosa, oh Dios, es tu misericordia! Por eso los hijos de los hombres se amparan bajo la sombra de tus alas.


Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó,


¿Por qué te jactas de maldad, oh poderoso? La misericordia de Dios es continua.


E invócame en el día de la angustia; Te libraré, y tú me honrarás.


Sácame del lodo, y no sea yo sumergido; Sea yo libertado de los que me aborrecen, y de lo profundo de las aguas.


Él es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias;





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