Referencias Cruzadas

- Anuncios -




Salmos 39:12

Biblia Reina Valera 1960

Oye mi oración, oh Jehová, y escucha mi clamor. No calles ante mis lágrimas; Porque forastero soy para ti, Y advenedizo, como todos mis padres.

Ver Capítulo Copiar

19 Referencias Cruzadas  

Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma,


Conforme a la fe murieron todos estos sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos, y creyéndolo, y saludándolo, y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra.


Forastero soy yo en la tierra; No encubras de mí tus mandamientos.


La tierra no se venderá a perpetuidad, porque la tierra mía es; pues vosotros forasteros y extranjeros sois para conmigo.


Y Jacob respondió a Faraón: Los días de los años de mi peregrinación son ciento treinta años; pocos y malos han sido los días de los años de mi vida, y no han llegado a los días de los años de la vida de mis padres en los días de su peregrinación.


Y si invocáis por Padre a aquel que sin acepción de personas juzga según la obra de cada uno, conducíos en temor todo el tiempo de vuestra peregrinación;


Mis huidas tú has contado; Pon mis lágrimas en tu redoma; ¿No están ellas en tu libro?


Porque nosotros, extranjeros y advenedizos somos delante de ti, como todos nuestros padres; y nuestros días sobre la tierra, cual sombra que no dura.


Vuelve, y di a Ezequías, príncipe de mi pueblo: Así dice Jehová, el Dios de David tu padre: Yo he oído tu oración, y he visto tus lágrimas; he aquí que yo te sano; al tercer día subirás a la casa de Jehová.


Y Cristo, en los días de su carne, ofreciendo ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas al que le podía librar de la muerte, fue oído a causa de su temor reverente.


Me rodearon ligaduras de muerte, Me encontraron las angustias del Seol; Angustia y dolor había yo hallado.


Disputadores son mis amigos; Mas ante Dios derramaré mis lágrimas.


Quizá mirará Jehová mi aflicción, y me dará Jehová bien por sus maldiciones de hoy.


Así que vivimos confiados siempre, y sabiendo que entre tanto que estamos en el cuerpo, estamos ausentes del Señor


Jehová, escucha mi oración, Y llegue a ti mi clamor.


Cánticos fueron para mí tus estatutos En la casa en donde fui extranjero.


Y moró Abraham en tierra de los filisteos muchos días.


Y mi cuerpo se va gastando como de carcoma, Como vestido que roe la polilla.


Porque todos nuestros días declinan a causa de tu ira; Acabamos nuestros años como un pensamiento.





Síguenos en:

Anuncios


Anuncios