Referencias Cruzadas

- Anuncios -




Isaías 45:15

Biblia Reina Valera 1960

Verdaderamente tú eres Dios que te encubres, Dios de Israel, que salvas.

Ver Capítulo Copiar

24 Referencias Cruzadas  

Esperaré, pues, a Jehová, el cual escondió su rostro de la casa de Jacob, y en él confiaré.


¿Por qué escondes tu rostro, Y te olvidas de nuestra aflicción, y de la opresión nuestra?


Por la iniquidad de su codicia me enojé, y le herí, escondí mi rostro y me indigné; y él siguió rebelde por el camino de su corazón.


Haré que se acerque mi justicia; no se alejará, y mi salvación no se detendrá. Y pondré salvación en Sion, y mi gloria en Israel.


En el mar fue tu camino, Y tus sendas en las muchas aguas; Y tus pisadas no fueron conocidas.


Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos; porque la salvación viene de los judíos.


Israel será salvo en Jehová con salvación eterna; no os avergonzaréis ni os afrentaréis, por todos los siglos.


Yo, yo Jehová, y fuera de mí no hay quien salve.


Porque yo Jehová, Dios tuyo, el Santo de Israel, soy tu Salvador; a Egipto he dado por tu rescate, a Etiopía y a Seba por ti.


He aquí Dios es salvación mía; me aseguraré y no temeré; porque mi fortaleza y mi canción es JAH Jehová, quien ha sido salvación para mí.


Bendecid a Dios en las congregaciones; Al Señor, vosotros de la estirpe de Israel.


Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén.


De la descendencia de este, y conforme a la promesa, Dios levantó a Jesús por Salvador a Israel.


A este, Dios ha exaltado con su diestra por Príncipe y Salvador, para dar a Israel arrepentimiento y perdón de pecados.


y decían a la mujer: Ya no creemos solamente por tu dicho, porque nosotros mismos hemos oído, y sabemos que verdaderamente este es el Salvador del mundo, el Cristo.


Y mamarás la leche de las naciones, el pecho de los reyes mamarás; y conocerás que yo Jehová soy el Salvador tuyo y Redentor tuyo, el Fuerte de Jacob.


Respondió Jesús y le dijo: Lo que yo hago, tú no lo comprendes ahora; mas lo entenderás después.


Cuando extendáis vuestras manos, yo esconderé de vosotros mis ojos; asimismo cuando multipliquéis la oración, yo no oiré; llenas están de sangre vuestras manos.


Y será por señal y por testimonio a Jehová de los ejércitos en la tierra de Egipto; porque clamarán a Jehová a causa de sus opresores, y él les enviará salvador y príncipe que los libre.


Estas cosas tienes guardadas en tu corazón; Yo sé que están cerca de ti.


¡Quién me diera el saber dónde hallar a Dios! Yo iría hasta su silla.


Si muestra su poder al norte, yo no lo veré; Al sur se esconderá, y no lo veré.





Síguenos en:

Anuncios


Anuncios