porque con el Cristo fui crucificado, y ya no vivo yo, sino que el Cristo vive en mí. Y lo que ahora vivo en el cuerpo, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, que me amó y se entregó a sí mismo por mí.
pero Él me ha dicho: 'Mi gracia te es suficiente, porque mi poder se perfecciona en la debilidad'. Así que me sentiré gozosamente orgulloso en mis debilidades, para que el poder del Cristo more en mí.
Ellos lucharán contra el Cordero, pero el Cordero los vencerá, porque Él es Señor de señores y Rey de reyes, y los que están con Él son llamados, escogidos y fieles.
y de parte de Jesucristo, el Testigo, el Fiel, el Primogénito de los muertos y el Soberano de los reyes de la Tierra, el que nos ha amado y con su sangre nos desató de nuestros pecados,
y cuando esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: 'LA MUERTE ES SORBIDA POR LA VICTORIA.
'He aquí, yo entregaré a los de la sinagoga de Satanás, a los que se dicen ser judíos pero no lo son, sino que mienten; he aquí que yo les haré así: que lleguen y se postren a tus pies, y sepan que yo te he amado.
En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Dios nos amó a nosotros y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.
¿Acaso de nuevo suponen que nos estamos defendiendo ante ustedes? En la presencia de Dios, en el Cristo, hablamos, y todo esto, amados míos, es para su propia edificación,