quienes, aunque saben del juicio de Dios, que a los que andan en tales cosas Él los condena a muerte, no sólo andan en ellas, sino que también se unen en compañerismo con los que las hacen.
y que cuando ellos digan: 'Paz y seguridad', entonces repentinamente llegará sobre ellos la destrucción, como dolores de parto a mujer embarazada, y no escaparán.
Tengan, pues, cuidado de no rechazar a Aquel que les habla, porque si no se libraron los que rechazaron al que les hablaba en la Tierra, ¿cuánto más nosotros si rechazamos a Aquel que nos habla desde el Cielo,
¿cómo escaparemos nosotros si somos negligentes en cuanto a las cosas que son nuestra salvación?, las cuales comenzaron a ser declaradas por nuestro Señor y nos fueron confirmadas por quienes las escucharon de Él,
Por eso no tienes excusa, oh hombre que juzgas a tu prójimo, porque en lo que juzgas a tu prójimo, te juzgas a tí mismo, porque tú que juzgas, también andas en tales cosas,