El que practica el pecado es de Satanás, porque Satanás ha sido pecador desde el principio. Para esto se manifestó el Hijo de Dios: para destruir las obras de Satanás.
Después escuché una potente voz en el Cielo que dijo: ¡Ahora es la redención, el poder y el reino de nuestro Dios y la autoridad de su Cristo! Porque fue derribado el acusador de nuestros hermanos, que los acusaba ante nuestro Dios día y noche.
A Dios, que es capaz de afirmarlos mediante mi Evangelio que es proclamado acerca de Jesucristo, según la revelación del misterio que estaba oculto desde los tiempos eternos,