Y al ponerse de pie para orar, perdonen lo que tengan en contra de alguien, para que también su Padre que está en el Cielo les perdone sus malas acciones,
Ténganse paciencia unos a otros, y perdónense unos a otros, y si alguno tiene resentimiento contra su prójimo, así como el Cristo los perdonó, también así ustedes perdonen.
'Perdona nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todos los que nos ofenden. Y no nos hagas entrar en prueba[15] sino apártanos del mal'.
Y le llevaron un paralítico tendido en una camilla. Cuando Jesús vio la fe de ellos, dijo al paralítico: Ten ánimo, tus pecados te son perdonados, hijo mío.