Yo le contesté: Señor mío, tú lo sabes. Luego él me dijo: Éstos son los que salieron de la Gran Aflicción, que lavaron sus vestiduras y las emblanquecieron en la sangre del Cordero.
Así mismo, les dio también la copa después de que cenaron, y dijo: 'Esta copa es el nuevo pacto mediante mi sangre; así hagan todas las veces que la beban en memoria de mí',
de la misma manera, también el Cristo, habiendo sido ofrecido una sola vez, presentó en su persona el sacrificio por los pecados de muchos, pero aparecerá por segunda vez sin relación con el pecado para salvación de los que lo esperan.
Entonces tomó el pan, y habiendo dado gracias, lo partió y les dio, diciendo: Esto es mi cuerpo que por causa de ustedes es entregado. Hagan esto en memoria de mí.
y por medio de Él reconciliar todas las cosas consigo, ya sean las que están en la Tierra como las que están en los cielos, habiendo hecho la paz por medio de la sangre de su cruz.
porque así como por causa de la desobediencia de un hombre muchos fueron constituídos pecadores, así también, mediante la obediencia de uno, muchos serán constituídos justos;
Después de esto vi, y he aquí una gran multitud de toda nación, pueblos, linajes y lenguas, la cual nadie era capaz de contar, que estaban de pie delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos con vestiduras blancas y palmas en sus manos,
Pero el don no fue tal como la caída, porque si por la caída de uno murieron los muchos, ¡cuánto más, pues, abundará para los muchos la gracia y el don de Dios por medio de un Hombre, Jesucristo!
De la misma manera, después de haber cenado, dijo acerca de la copa: Esta copa es el nuevo pacto mediante mi sangre que por causa de ustedes es derramada.
¿cuánto mayor castigo creen ustedes que recibirá el que pisotee al Hijo de Dios, considerado como la de un hombre común la sangre de su pacto, por la cual fue santificado, y haya ultrajado al espíritu de gracia?