Él es el esplendor de su gloria y la imagen de su esencia, y sustenta todas las cosas con el poder de su palabra. Y Él, habiendo llevado a cabo en su persona la limpieza de nuestros pecados, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas.
puestos los ojos en Jesús, porque Él fue el Autor y Consumador de nuestra fe, quien por el gozo que había para Él soportó la cruz, despreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.
También miré a la bestia salvaje, a los reyes de la Tierra y a su ejército, reunidos para hacer guerra contra el que montaba el caballo y contra sus ejércitos.
y también yo considero todas estas cosas como pérdida en virtud del inigualable valor de conocer a mi Señor Jesucristo, por quien lo he perdido todo, y todo lo he tenido por basura para ganar al Cristo,
a la Iglesia de Dios que está en Corinto, llamados y santos que han sido santificados en Jesucristo, y a todos los que en cualquier lugar invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor suyo y nuestro:
Jesús le respondió: Tú lo has dicho. Además yo les digo que de aquí en adelante verán AL HIJO DEL HOMBRE SENTADO A LA DIESTRA DEL PODER Y VINIENDO SOBRE NUBES DEL CIELO.