y les dijo: Ustedes saben que no le es permitido a un varón judío asociarse con ningún extranjero por no ser de su propio linaje, pero a mí Dios me ha mostrado que a ningún hombre llame impuro o inmundo.
porque yo sé y estoy convencido en el Señor Jesús, que nada hay inmundo en sí mismo, pero para el que considera que algo es inmundo, para él solamente es inmundo.
Entonces los escribas y los fariseos le preguntaron: ¿Por qué tus discípulos no observan la tradición de los ancianos, sino que comen pan sin lavarse las manos?
¿cuánto mayor castigo creen ustedes que recibirá el que pisotee al Hijo de Dios, considerado como la de un hombre común la sangre de su pacto, por la cual fue santificado, y haya ultrajado al espíritu de gracia?