sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley sino mediante la fe de Jesucristo[2], también nosotros hemos creído en Jesucristo para ser justificados mediante la fe del Cristo, y no por las obras de la ley, porque por las obras de la ley ninguna carne es justificada.
Así que, por cuanto la ley era débil a causa de la debilidad de la carne, Dios envió a su Hijo en semejanza de carne de pecado por causa del pecado, para que Él condenara al pecado en su carne,
Ahora bien, sabemos que lo que la ley dice, lo dice a los que están bajo ley, para que toda boca se calle y el mundo entero sea hallado culpable delante de Dios,
Porque todo sumo sacerdote que estaba constituído y servía día tras día en el culto, ofrecía los mismos sacrificios que nunca podían limpiar los pecados.
sino también por causa de nosotros, porque también nos ha de ser considerada a los que creemos en Aquel que resucitó a nuestro Señor Jesucristo de entre los muertos,
Pero por cuanto Dios sabía desde antes que los gentiles iban a ser justificados mediante la fe , anunció a Abraham las buenas nuevas de antemano, como dice en la santa Escritura: 'EN TÍ SERÁN BENDECIDAS TODAS LAS NACIONES',
Y esto eran algunos de ustedes, pero han sido lavados, santificados y justificados mediante el nombre de nuestro Señor Jesucristo y por medio del espíritu de nuestro Dios.
De cierto, de cierto les digo: El que escucha mi palabra y cree al que me envió, tiene vida eterna y no va a condenación, sino que ha pasado de muerte a vida.
Les digo que este descendió a su casa justificado, más que el fariseo, porque cualquiera que se enaltezca, será humillado, pero cualquiera que se humille, será enaltecido.