¿cuánto más, pues, la sangre del Cristo, que por el espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, purificará nuestra conciencia de obras muertas para que sirvamos al Dios vivo!
acerquémonos, entonces, con un corazón genuino y en la confianza de la fe, habiendo sido rociados y purificados nuestros corazones de mala conciencia, y lavado nuestro cuerpo con agua pura,
Y Él mismo cargó con todos nuestros pecados, levantándolos en su cuerpo a la cruz, para que nosotros, al estar muertos al pecado, vivamos en su justicia, porque por sus heridas fueron ustedes restaurados;
porque el Cristo también murió por nuestros pecados una sola vez, el Justo por los pecadores, para llevarnos a Dios, y murió en el cuerpo, pero vive en espíritu.
que no necesita diariamente, al igual que los sumos sacerdotes, ofrecer primeramente sacrificios por sus propios pecados y después por el pueblo, porque Éste lo hizo una sola vez, al ofrecerse a sí mismo,
Él es el esplendor de su gloria y la imagen de su esencia, y sustenta todas las cosas con el poder de su palabra. Y Él, habiendo llevado a cabo en su persona la limpieza de nuestros pecados, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas.
y de parte de Jesucristo, el Testigo, el Fiel, el Primogénito de los muertos y el Soberano de los reyes de la Tierra, el que nos ha amado y con su sangre nos desató de nuestros pecados,
Por lo cual, dejando la enseñanza elemental de la palabra del Cristo, avancemos hacia la madurez. O, ¿por qué colocan ustedes nuevamente otro fundamento al arrepentimiento de obras muertas y a la fe en Dios,
ni dispongan sus miembros para ser instrumento de iniquidad para el pecado, sino dispónganse ante Dios como humanos que están vivos de entre los muertos, y sean sus miembros instrumento para la justicia de Dios,
porque si los hubieran perfeccionado, sin duda entonces hubieran desistido de sus sacrificios, por cuanto ya no los acosaría más su conciencia por los pecados de los cuales una vez fueron purificados,
¿Y qué armonía puede haber entre el templo de Dios y los espíritus malignos? Porque ustedes son templo del Dios viviente. Como fue dicho: 'MORARÉ EN ELLOS, Y ANDARÉ ENTRE ELLOS, Y SERÉ SU DIOS, Y ELLOS SERÁN MI PUEBLO.
porque si tú, que fuiste cortado del olivo silvestre que te era natural, y que contrario a tu naturaleza, fuiste injertado en el buen olivo, ¿cuánto más ellos, pues, serán injertados en el olivo que les es natural?
y las cosas invisibles de Dios, su eterno poder y Deidad, son hechos evidentes desde que el mundo fue establecido[1], siendo entendidas en las creaciones de Él, para que no tengan excusa,
'EL ESPÍRITU DE YAHWEH ESTÁ SOBRE MÍ. POR ESO ME HA UNGIDO PARA ANUNCIAR BUENAS NUEVAS A LOS POBRES, Y ME HA ENVIADO PARA RESTAURAR A LOS QUEBRANTADOS DE CORAZÓN,
exclamando: ¡Varones! ¿Qué es lo que hacen? También nosotros somos hombres sujetos a pasiones al igual que ustedes, que les anunciamos que de estas cosas vanas se vuelvan al Dios vivo QUE HIZO LOS CIELOS Y LA TIERRA, LOS MARES Y TODO LO QUE HAY EN ELLOS,
acerca de Jesús de Nazaret, a quien Dios ungió con el espíritu santo y con poder. Él es quien anduvo sanando a los oprimidos por el Maligno, porque Dios estaba con él.
pero el sumo sacerdote entraba al tabernáculo interior llevando sangre solamente una vez al año, la cual él ofrecía por sí mismo y por la transgresión del pueblo.
para que si demoro sepas cómo es apropiado que te conduzcas en la casa de Dios, la cual es la Iglesia del Dios vivo, columna y fundamento de la verdad.
porque ellos mismos cuentan de la recepción que tuvimos de parte de ustedes, y de cómo se tornaron de la adoración de ídolos, a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero,
Consideren a los cuervos, que ni siembran ni cosechan; no tienen bodegas ni graneros, y Dios los alimenta. Así pues ¡cuánto más valiosos son ustedes que las aves!
pues de otro modo le hubiera sido necesario padecer muchas veces desde el principio de esta edad. Pero ahora, en el fin de esta edad, se ofreció a sí mismo una sola vez para anular el pecado mediante el sacrificio de sí mismo.