Entonces se va y toma otros siete espíritus peores que él, y entran y moran en él, y la situación final de aquel hombre llega a ser peor que la inicial. Así sucederá también a esta perversa raza.
Si alguno mira a su hermano cometer pecado que no sea digno de muerte, interceda por él y le será concedida vida; a los que no pecan para muerte, porque hay pecado para muerte, por el cual yo no digo que se interceda,
dando Dios testimonio respecto a ellas con señales, con prodigios, con diversos milagros y con reparticiones del espíritu santo, los cuales fueron dados conforme a su voluntad.
Por tanto, si Dios ha dado igualmente el don a los gentiles que han creído en nuestro Señor Jesucristo, del mismo modo que a nosotros, ¿quién era yo para ser capaz de estorbar a Dios?
por lo cual estaban maravillados y asombrados los hermanos de la circuncisión que habían venido con él, pues el don del espíritu santo también se derramaba sobre los gentiles,
Jesús les dijo: De cierto, de cierto les digo: Moisés no fue quien les dio pan del Cielo, sino que mi Padre es quien les da el verdadero pan del Cielo,
Jesús respondió, diciéndole: Si tú hubieras conocido el don de Dios y quén es el que te dice: 'Dame de beber', tú le pedirías a Él y Él te daría agua viva.
aquellos a quienes Dios[1] ha cegado sus mentes en este mundo para que no crean, para que no les resplandezca la luz del Evangelio de la gloria del Cristo, que es la imagen de Dios.
porque el Dios que dijo que de las tinieblas resplandeciera la luz, ha resplandecido en nuestros corazones para que seamos iluminados con el conocimiento de la gloria de Dios en la presencia de Jesucristo.
para que los ojos de sus corazones sean iluminados, y puedan así comprender cuál es la esperanza de su llamado, y cuál es la riqueza de la gloria de la herencia de Él para los santos,