Y cuando se despidieron de él, al no estar ellos de acuerdo entre sí, Pablo les dijo esta palabra: Bien habló el espíritu santo por boca del profeta Isaías en contra de sus padres,
Pero cuando venga el Ayudador, a quien yo les enviaré de parte de mi Padre, el espíritu de la verdad que proviene de mi Padre, Él dará testimonio de mí.
'El que tenga oídos, entienda lo que el espíritu dice a las Iglesias. Al vencedor le daré a comer del maná escondido. y le entregaré una piedrecita blanca, y en la piedrecita un nombre nuevo escrito que nadie conoce, sino solamente el que la recibe' '.
'El que tenga oídos, entienda lo que el espíritu dice a las iglesias. Al vencedor le daré a comer del árbol de la vida que está en el paraíso de mi Dios' '.
Y con esto, el espíritu santo daba a entender que no había sido revelado todavía el camino de los santos, mientras el primer tabernáculo permaneciera en pie.
Entonces me postré a sus pies para adorarlo, pero él me dijo: Mira, ¡no lo hagas! Yo soy consiervo tuyo y de tus hermanos que tienen el testimonio de Jesús. Adora a Dios, porque el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía.
Juan dio testimonio acerca de Él, y exclamando, dijo: ¡Este es Aquel de quien yo decía: 'Viene después de mí, y es antes de mí, porque es primero que yo'!