Porque la palabra de Dios es viva y todo lo inspecciona, y es más cortante que una espada de dos filos, y penetra hasta la división del alma y del espíritu, de las coyunturas, la médula y los huesos, y juzga las intecnciones y las reflexiones del corazón.
Y una aguda espada de dos filos salía de su boca para herir con ella a las naciones; y regirá a las naciones con vara de hierro, y pisará el lagar de vino de la ira del Dios Todopoderoso.
pero nosotros, que somos hijos del día, estemos alertas en nuestra mente y vestidos con la coraza de fe y amor, y colocado el yelmo de la esperanza de la salvación,