los haga madurar en toda buena obra, para que hagan su voluntad, haciendo Él en nosotros lo que es agradable en su presencia por medio de Jesucristo, a quien sea la gloria eternemente y para siempre. Amén.
de manera que también nosotros damos continuamente gracias a Dios de que la palabra de Dios que han recibido por medio de nosotros, no la recibieron como palabras de hombres, sino como lo que realmente es: palabra de Dios que está actuando eficazmente en ustedes, en los que creen.
pero por la gracia de Dios soy lo que soy, y su gracia no ha sido en vano para conmigo, sino que he trabajado con afán mucho más que todos ellos, no yo, sino la gracia de Él que ha sido conmigo.
para que fuera ministro de Jesucristo entre los gentiles, y sirviera en el Evangelio de Dios, para que la ofrenda de los gentiles sea aceptable y santificada por el espíritu santo.
y por medio de Él todo el cuerpo esté formado y unido por todas las coyunturas, según el don que le es proporcionado por medida a cada miembro para el crecimiento del cuerpo, para que se complete su edificación en amor.
Digo yo, pues, a todos ustedes, por la gracia que me fue dada, que ninguno tenga un más alto concepto de sí que el que deba tener, sino cada uno piense sobriamente, según la medida de fe que Dios le impartió;