Referencias Cruzadas

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Apocalipsis 1:5

Biblia Peshita (Nuevo Testamento)

y de parte de Jesucristo, el Testigo, el Fiel, el Primogénito de los muertos y el Soberano de los reyes de la Tierra, el que nos ha amado y con su sangre nos desató de nuestros pecados,

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53 Referencias Cruzadas  

¿cuánto más, pues, la sangre del Cristo, que por el espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, purificará nuestra conciencia de obras muertas para que sirvamos al Dios vivo!


pero si andamos en luz, así como Él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de su Hijo Jesús nos limpia de todos nuestros pecados.


Ellos lucharán contra el Cordero, pero el Cordero los vencerá, porque Él es Señor de señores y Rey de reyes, y los que están con Él son llamados, escogidos y fieles.


Él es la cabeza del cuerpo, que es la Iglesia, porque Él es el principio y el Primogénito de entre los muertos, para que Él tenga la primacía en todo,


sino con la preciosa sangre del Cordero sin mancha y sin contaminación, que es el Cristo,


que el Cristo habría de padecer y sería las primicias de la resurrección de entre los muertos, y que Él proclamaría luz al pueblo y a los gentiles.


Tiene escritos estos nombres en la vestidura y en su muslo: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES.


En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Dios nos amó a nosotros y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.


Pilato le dijo: ¿Así que tú eres rey? Jesús le contestó: Tu dijiste que yo soy rey. Para esto nací y para esto vine al mundo, a fin de testificar acerca de la verdad. Todo el que es de la verdad escucha mi voz.


Escribe al mensajero de la Iglesia que está en Laodicea: 'Esto dice el Amén, el Testigo, el Fiel, el verdadero, el Príncipe de la creación de Dios:


Yo le contesté: Señor mío, tú lo sabes. Luego él me dijo: Éstos son los que salieron de la Gran Aflicción, que lavaron sus vestiduras y las emblanquecieron en la sangre del Cordero.


Acercándoseles Jesús, habló con ellos, y les dijo: Toda autoridad me ha sido dada sobre los cielos y sobre la Tierra. Y tal como mi Padre me ha enviado, también yo los envío a ustedes.


a quien ha de manifestar a su debido tiempo el único bendito y poderoso Dios, Rey de reyes y Señor de señores,


pero Dios, que es rico en sus misericordias, por su gran amor con el que nos ha amado,


Condúzcanse en amor, como también el Cristo nos ha amado y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en fragante aroma.


Por tanto, tengan cuidado de ustedes mismos, y de todo el rebaño sobre el cual los ha puesto el espíritu santo como supervisores para apacentar la Iglesia del Cristo, la cual Él compró con su sangre,


porque con el Cristo fui crucificado, y ya no vivo yo, sino que el Cristo vive en mí. Y lo que ahora vivo en el cuerpo, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, que me amó y se entregó a sí mismo por mí.


El séptimo ángel tocó su trompeta y surgieron voces y truenos que decían: ¡El reino del mundo ha llegado a ser de nuestro Señor y de su Cristo, y Él reinará por siempre y para siempre!


Te encargo delante de Dios, quien da vida a todo, y de Jesucristo, quien dio buen testimonio delante de Poncio Pilato,


Y esto eran algunos de ustedes, pero han sido lavados, santificados y justificados mediante el nombre de nuestro Señor Jesucristo y por medio del espíritu de nuestro Dios.


Tal como mi Padre me ha amado, yo también los he amado; permanezcan en mi amor.


Antes de la fiesta de Pascua, sabiendo Jesús que había llegado la hora para que partiera de este mundo hacia su Padre, y habiendo amado a los suyos que estaban en este mundo, los amó hasta el final.


Pero en todas estas cosas somos vencedores[6] por medio de Aquel que nos amó,


Les doy un nuevo mandamiento: que se amen unos a otros; de la manera que yo los he amado, ámense también ustedes unos a otros.


y da testimonio de lo que ha visto y escuchado, pero nadie recibe su testimonio,


De cierto, de cierto te digo que lo que sabemos hablamos, y lo que hemos visto testificamos, pero ustedes no reciben nuestro testimonio.


tal como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir y entregar su vida en rescate por muchos.


Porque de tal manera amó Dios al mundo, que hasta dio a su Hijo Unigénito, para que todo el que crea en Él no se pierda, sino que tenga vida eterna,


a quien Dios preordenó como propiciación por su sangre, mediante la fe, a causa de nuestros pecados cometidos anteriormente,


¿cuánto mayor castigo creen ustedes que recibirá el que pisotee al Hijo de Dios, considerado como la de un hombre común la sangre de su pacto, por la cual fue santificado, y haya ultrajado al espíritu de gracia?


'Yo conozco tus hechos y dónde moras: donde está el trono de Satanás. Pero te has afirmado en mi Nombre, y no renunciaste a mi fe en los días en que apareció mi testigo, mi fiel, a quien se le dio muerte estando con ustedes donde mora Satanás.


Y yo pondré a mis dos testigos, y ellos profetizarán vestidos de cilicio[5] por mil doscientos sesenta días.


Entonces miré el Cielo abierto, y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba es llamado Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y hace la guerra.





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