aquellos a quienes Dios[1] ha cegado sus mentes en este mundo para que no crean, para que no les resplandezca la luz del Evangelio de la gloria del Cristo, que es la imagen de Dios.
'SUS OJOS FUERON CEGADOS, Y SU CORAZÓN FUE ENTENEBRECIDO, PARA QUE NO VIERAN CON SUS OJOS, NI COMPRENDIERAN CON SU CORAZÓN, NI SE ARREPINTIERAN, NI YO LOS RESTAURE'.
Pero sus mentes fueron cegadas, porque hasta el día de hoy, durante la lectura del antiguo pacto, permanece el mismo velo sobre ellos, y no les es revelado que por el Cristo es quitado;
para que abras sus ojos, para que se vuelvan de las tinieblas a la luz, y del poder de Satanás a Dios, y reciban el perdón de pecados y tengan parte con los santos por medio de la fe que está en mí'.
porque el Dios que dijo que de las tinieblas resplandeciera la luz, ha resplandecido en nuestros corazones para que seamos iluminados con el conocimiento de la gloria de Dios en la presencia de Jesucristo.
en los que antes andvieron de acuerdo a la corriente de este mundo, y conforme a la voluntad del príncipe de la potestad del aire, de ese espíritu que opera en los hijos de la desobediencia.
porque su lucha no es contra carne y sangre, sino contra principados, contra gobernantes, contra los poseedores de este mundo de tinieblas y contra los espíritus malignos que están bajo los cielos.
Jesús les contestó: Por un poco más de tiempo la luz estará con ustedes. Anden mientras tienen la luz, para que no los alcancen las tinieblas. El que anda en tinieblas no sabe adónde va.
Así que, todos nosotros, confiadamente, contemplamos la gloria del Señor como en un espejo, y somos transformados a esa misma imagen de gloria, para gloria, como por el Señor, el Espíritu.
a quienes Dios quiso revelar cuál es la riqueza de la gloria de este misterio entre los gentiles, que es el Cristo en ustedes, la esperanza de nuestra gloria,
Les escribo además un mandamiento nuevo, el cual es verdadero en Él y en ustedes, porque las tinieblas han pasado, y la verdadera luz ha empezado a manifestarse.
Él es el esplendor de su gloria y la imagen de su esencia, y sustenta todas las cosas con el poder de su palabra. Y Él, habiendo llevado a cabo en su persona la limpieza de nuestros pecados, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas.
También tenemos la segura palabra profética, a la cual hacen bien en estar atentos como a una lámpara que ilumina en lugar oscuro, hasta que el día despunte y el sol resplandezca en sus corazones,
al contrario, lo que los paganos sacrifican, a los espíritus malignos lo sacrifican y no a Dios, y yo no quiero que ustedes sean partícipes con los espíritus malignos.
Si yo no hubiera hecho delante de ellos las obras que ninguno otro ha hecho, no tendrían pecado, pero ciertamente ya han visto, y me han aborrecido tanto a mí como a mi Padre,
La que fue sembrada entre espinos, representa al que escucha la palabra, pero las preocupaciones de este mundo y el engaño de las riquezas ahogan la palabra y queda sin fruto.