Referencias Cruzadas

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Salmos 45:1

Biblia Nueva Traducción Viviente

Hermosas palabras conmueven mi corazón; por eso recitaré un bello poema acerca del rey, pues mi lengua es como la pluma de un hábil poeta.

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23 Referencias Cruzadas  

Pues mis palabras son sabias y mis pensamientos están llenos de buena percepción.


Hablo con toda sinceridad; digo la verdad.


»El Espíritu del Señor habla por medio de mí; sus palabras están en mi lengua.


De una mente sabia provienen palabras sabias; las palabras de los sabios son persuasivas.


ni por iniciativa humana. Al contrario, fue el Espíritu Santo quien impulsó a los profetas y ellos hablaron de parte de Dios.


Ahora cantaré para aquel a quien amo un canto acerca de su viña. Mi amado tenía una viña en una colina rica y fértil.


Sálvame oh Dios, porque las aguas de la inundación me llegan al cuello.


Así que, juzguemos por nosotros mismos lo que es correcto; aprendamos juntos lo que es bueno.


Eso es un gran misterio, pero ilustra la manera en que Cristo y la iglesia son uno.


Encima de la cabeza de Jesús, colocaron un letrero, que anunciaba el cargo en su contra. Decía: «Este es Jesús, el Rey de los judíos».


El rey está descansando en su sofá, encantado por la fragancia de mi perfume.


Pues el Señor declara: «He puesto a mi rey elegido en el trono de Jerusalén, en mi monte santo».


Este Esdras era un escriba muy instruido en la ley de Moisés, la cual el Señor, Dios de Israel, había dado al pueblo de Israel. Él subió de Babilonia a Jerusalén, y el rey le dio todo lo que pidió, porque la bondadosa mano del Señor su Dios estaba sobre él.


»Entonces el Rey dirá a los que estén a su derecha: “Vengan, ustedes, que son benditos de mi Padre, hereden el reino preparado para ustedes desde la creación del mundo.


Una persona buena produce cosas buenas del tesoro de su buen corazón, y una persona mala produce cosas malas del tesoro de su mal corazón.


Te pido que escuches, oh Pastor de Israel, tú, que guías como a un rebaño a los descendientes de José. Oh Dios, entronizado por encima de los querubines, despliega tu radiante gloria


Como el ciervo anhela las corrientes de las aguas, así te anhelo a ti, oh Dios.





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