Referencias Cruzadas

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Salmos 119:2

Biblia Nueva Traducción Viviente

Felices son los que obedecen sus leyes y lo buscan con todo el corazón.

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24 Referencias Cruzadas  

Si me buscan de todo corazón, podrán encontrarme.


Me esforcé tanto por encontrarte; no permitas que me aleje de tus mandatos.


Sin embargo, desde allí, buscarán nuevamente al Señor su Dios. Y si lo buscan con todo el corazón y con toda el alma, lo encontrarán.


Jesús contestó: —Todos los que me aman harán lo que yo diga. Mi Padre los amará, y vendremos para vivir con cada uno de ellos.


El Señor guía con fidelidad y amor inagotable a todos los que obedecen su pacto y cumplen sus exigencias.


Pondré mi Espíritu en ustedes para que sigan mis decretos y se aseguren de obedecer mis ordenanzas.


Oh, hijo mío, dame tu corazón; que tus ojos se deleiten en seguir mis caminos.


Obedece con diligencia los mandatos del Señor tu Dios: todas las leyes y los decretos que te dio.


En todo lo que hizo para el servicio del templo de Dios y en sus esfuerzos por seguir las leyes y los mandatos de Dios, Ezequías buscó a su Dios de todo corazón; y como resultado, tuvo mucho éxito.


Cumple los requisitos del Señor tu Dios y sigue todos sus caminos. Obedece los decretos, los mandatos, las ordenanzas y las leyes que están escritos en la ley de Moisés, para que tengas éxito en todo lo que hagas y dondequiera que vayas.


Aun si nos sentimos culpables, Dios es superior a nuestros sentimientos y él lo sabe todo.


Todo eso sucedió para que siguieran los decretos del Señor y obedecieran sus enseñanzas. ¡Alabado sea el Señor!


Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas.


No permitas que se burlen de mí y me insulten, pues he obedecido tus leyes.


A ti clamo; rescátame para que pueda obedecer tus leyes.


Busquen al Señor su Dios con todo el corazón y con toda el alma. Edifiquen el santuario del Señor Dios, para que puedan traer el arca del pacto del Señor y los utensilios sagrados de Dios al templo edificado para honrar el nombre del Señor».


Sé bueno con este siervo tuyo, para que viva y obedezca tu palabra.


Enséñame tus decretos, oh Señor; los cumpliré hasta el fin.


Dame entendimiento y obedeceré tus enseñanzas; las pondré en práctica con todo mi corazón.


¡Señor, eres mío! ¡Prometo obedecer tus palabras!


Los arrogantes me difaman con mentiras, pero la verdad es que obedezco tus mandamientos con todo el corazón.


En tu amor inagotable, perdona mi vida; entonces podré continuar obedeciendo tus leyes.


Me negué a andar por cualquier mal camino, a fin de permanecer obediente a tu palabra.


Lárguense de mi vida, ustedes los de mente malvada, porque tengo la intención de obedecer los mandatos de mi Dios.





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