(19) Pues he aquí que llega el día, ardiente como horno, y serán entonces los soberbios y obradores de maldad como paja, y el día que viene le prenderá fuego, dice Yahvé, de suerte que no les quedará ni raíz ni follaje.
cuyos habitantes estarán sin fuerza, espantados y confusos. Serían como la hierba de los campos, verdura tierna; serían como el musgo de los tejados y como grano marchitos.'