Referencias Cruzadas

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Salmos 91:2

Biblia Nacar-Colunga

diga a Dios: “Tú eres mi refugio y mi ciudadela, mi Dios, en quien confío.”

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26 Referencias Cruzadas  

Dijo, pues: Yo te amo, Yahvé, fortaleza mía.


Torre fuerte es el nombre de Yahvé; a ella se acogerá el justo y estará seguro.'


Este es el Dios de mi salvación, en él confío y nada temo, porque mi fuerza y mi canto es Yahvé. El ha sido para mí la salud.


Si miro a la derecha, veo que no hay quien me conozca. No hay para mí escape, no hay quien se preocupe de mi alma.


Al maestro del coro. De los hijos de Coré. Para voces altas. Cántico.


Sé para mí roca de refugio donde pueda ampararme. Tú has resuelto mi salvación, porque eres mi baluarte y mi fortaleza.


Queréis frustrar los consejos del desvalido, pero Yahvé es su refugio.


Teniendo a Yahvé por refugio tuyo, al Altísimo por tu asilo,


Pero deseaban otra mejor, esto es, la celestial. Por eso Dios no se avergüenza de llamarse Dios suyo, porque les tenía preparada una ciudad.


Poned atención a sus murallas; considerad sus alcázares, para poder contarlo a las generaciones venideras.'


yo establezco contigo y con tu descendencia después de ti, por sus generaciones, mi pacto eterno de ser tu Dios y el de tu descendencia después de ti,


Dios no es Dios de muertos, sino de vivos, porque para El todos viven.


En aquel tiempo — oráculo de Yahvé — seré el Dios de todas las tribus de Israel, y ellos serán mi pueblo.


¡Oh si pudiera acercarme al altar de Dios, al Dios de mi alegría, y cantarle a la cítara, oh Dios, Dios mío!


Yahvé es mi roca, mi ciudadela, mi libertador, mi Dios, mi roca, a quien me acojo; mi escudo, mi fuerza salvadora, mi asilo.'


Alef. A ti elevo mi alma, Yahvé, mi Dios. Bet. En ti confío, no sea confundido, no se gocen de mí mis enemigos.


Pero yo a ti me confío, oh Yahvé! yo digo: Tú eres mi Dios.


Dios es nuestro amparo y nuestra fortaleza, una ayuda muy asequible en las tribulaciones.


Sea yo tu huésped por siempre en tu tabernáculo, me acogeré al amparo de tus alas. Selah.


A ti clamo, ¡oh Yahvé! Digo: Tú eres mi refugio, mi porción en la tierra de los vivientes.





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