Referencias Cruzadas

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Salmos 86:5

Biblia Nacar-Colunga

Pues tú eres, Señor, indulgente y bueno y de gran piedad para los que te invocan.

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32 Referencias Cruzadas  

Rasgad vuestros corazones, no vuestras vestiduras, y convertios a Yahvé, vuestro Dios, que es clemente y misericordioso, tardo a la ira y rico en benignidad, y se arrepiente en castigar).


y, pasando delante de él, exclamó: “Yahvé, Yahvé; Dios misericordioso y clemente, tardo a la ira, rico en misericordia y fiel,'


No quisieron oír, no se acordaron de las maravillas que tú habías hecho por ellos; antes, con dura cerviz, y en rebelión, pensaron en elegir caudillo para volverse a su servidumbre. Pero tú eres Dios de perdones, clemente y piadoso, tardo a la ira y de mucha misericordia, y no los abandonaste.'


Es Yahvé misericordioso y benigno, tardo a la ira y muy benevolente.


Y todo el que invocare el nombre del Señor se salvará.”


Qof: Está Yahvé cerca de cuantos le invocan, de todos los que le invocan de veras.


Pero tú, Señor, eres Dios clemente y compasivo, magnánimo y de gran piedad y fidelidad.


Tet. Bueno y recto es Yahvé; por eso señala a los errados el camino.'


espera Israel a Yahvé, porque con Yahvé está la piedad y en El está abundante redención.


Respondió Jesús y dijo: ¡Si conocieras el don de Dios y quién es el que te dice: Dame de beber, tú le pedirías a El, y El te daría a tí agua viva!


¿Qué Dios hay como tú, que perdonas la maldad y pasas por alto el pecado del resto de tu heredad? No persiste por siempre en su enojo, porque gusta de la piedad.


Pero es de Yahvé, nuestro Dios, el tener misericordia y el perdonar, aunque nos hayamos rebelado contra El.


Así dice el Señor, Yahvé: Aun a esto más me dejaré inducir a realizar por la casa de Israel: Multiplicaré los hombres como se multiplican los rebaños;'


Así habla el Señor, Yahvé: El día en que os habré purificado de todas vuestras iniquidades, repoblaré las ciudades y reconstruiré las ruinas.


Llámame y yo te responderé, y te comunicaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces,


Tú eres bueno y bienhechor: enséñame tus estatutos.


y oró a Yahvé, diciendo: ¡Cómo, Yahvé! ¿no es esto lo que me decía yo estando en mi tierra? Por eso, precaviéndome, quise huir a Tarsis, pues sabía que eres Dios clemente y misericordioso, tardo a la ira, de gran piedad, y que te arrepientes de hacer el mal.


Deje el impío sus caminos, y el malvado sus pensamientos, y vuélvase a Yahvé, que tendrá de él misericordia; a nuestro Dios, que es rico en perdones.'


Pero eres indulgente4 para que seas temido.


No me anegue el ímpetu de las aguas, no me trague la hondura, no cierre el pozo su boca sobre mí.


Tu justicia es como los montes de Dios, tus juicios son un inmenso abismo. Hombres y bestias tú socorres, ¡oh Yahvé!


pero Dios, que es rico en misericordia, por el gran amor con que nos amó,


Al maestro del coro. Maskil. De David.


E invócame en el día de la angustia; yo te libraré y tú me glorificarás.'


Yo por eso oro a ti, ¡oh Yahvé! i en tiempo oportuno, joh Dios! Por tu inmensa piedad, escúchame, por la verdad de tu salvación.


El perdona todas tus faltas y sana todas tus dolencias;'





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