Referencias Cruzadas

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Salmos 8:1

Biblia Nacar-Colunga

Al maestro del coro. A la “getea.” Salmo de David,

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27 Referencias Cruzadas  

las aves del cielo, los peces del mar, todo cuanto corre por los senderos del mar.


alaben el nombre de Yahvé, porque sólo su nombre es sublime; su magnificencia sobrepasa a los cielos y la tierra.'


Mi alma está en medio de leones, yazgo entre hombres encendidos (en furor), cuyos dientes son lanzas y saetas, cuya lengua es tajante espada


¿Quién como tú, ¡oh Yahvé!, entre los dioses? ¿Quién como tú, magnífico en santidad, terrible en maravillosas hazañas, obrador de prodigios?


Llega Dios de Teman, y el Santo del monte Farán. (Selah), u majestad cubre los cielos, y la tierra se llena de su gloria.


Alabanza. De David. Alef: Quiero ensalzarte, Dios mío, Rey, y bendecir tu nombre por los siglos.


Tal convenía que fuese nuestro Pontífice, santo, inocente, inmaculado, apartado de los pecadores y más alto que los cielos;'


Yahvé, Dios nuestro, otros señores, que no tú, se enseñorearon de nosotros; sólo por ti celebramos tu nombre,'


Oí una voz como de gran muchedumbre, y como voz de muchas aguas, y como voz de fuertes truenos, que decía: Aleluya, porque ha establecido su reino el Señor, Dios todopoderoso;'


Al maestro del coro. Sobre “la gotea”. De Asaf.


En su lecho maquina iniquidad, emprende caminos no buenos, no rechaza el mal.


Si no cuidas de poner por obra todas las palabras de esta Ley escritas en este libro, temiendo este nombre glorioso y terrible de Yahvé, tu Dios,


y aun todo lo tengo por daño, a causa del sublime conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por cuyo amor todo lo sacrifiqué y lo tengo por estiércol, con tal de gozar a Cristo


Al maestro del coro. Sobre la “getea.” Salmo de los hijos de Coré.


¡Alégrense, por el contrario, los justos y exulten, salten de de júbilo en presencia de Dios!


Salmo de David. Cuando estaba en el desierto de Judá.


Pero, en verdad, ¿morará Dios sobre la tierra? Los cielos y los cielos de los cielos no son capaces de contenerte. ¡Cuánto menos esta casa que yo he edificado!


El mismo que bajó es el que subió sobre todos los cielos para llenarlo todo;'


Su garganta es todo suavidad, todo él un encanto. Ese es mi amado, ése es mi amigo, hijas de Jerusalén.


Respondió Tomás y dijo: ¡Señor mío y Dios mío!


Si, pues, David le llama Señor, ¿cómo es hijo suyo?





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