Referencias Cruzadas

- Anuncios -




Salmos 42:4

Biblia Nacar-Colunga

Mis lágrimas son día y noche mi pan cuando me dicen cada día: “¿Dónde está tu Dios?”

Ver Capítulo Copiar

28 Referencias Cruzadas  

Entonces vosotros cantaréis como en noche en que se santifica una fiesta, tendréis alegre el corazón, como quien marcha al son de la flauta, para ir al monte de Yahvé, a la Roca de Israel.


Cántico gradual. De David5. Alégreme cuando me dijeron: “Vamos a la casa de Yahvé.”


En Dios está mi salvación y mi gloria; Dios es mi fuerte roca y mi asilo.'


¡He aquí sobre los montes los pies del mensajero de albricias, del que anuncia la paz! Celebra, ¡oh Judá! tus festividades, cumple tus votos, que no volverá a pasar sobre ti Belial, que ha sido enteramente destruido.


Entrad por sus puertas dándole gracias, en sus atrios alabándole; dadle gracias y bendecid su nombre.'


Pero eres tú, un hombre como yo, mi familiar y mi conocido,


Dijo Abraham: Hijo, acuérdate de que recibiste ya tus bienes en vida y Lázaro recibió males, y ahora él es aquí consolado y tú eres atormentado.


Qof. — Levántate y gime de noche, al comienzo de las vigilias; derrama como agua tu corazón en la presencia del Señor, alza a El las palmas por las vidas de tus pequeñuelos.'


¡Quién me diera (volver) a los meses de antaño, a los días en que Dios me protegía!


A veintitrés del séptimo mes envió al pueblo a sus estancias, alegres y gozosos en su corazón por los beneficios que Yahvé había hecho a David, a Salomón y a su pueblo Israel.


Salí con las manos llenas, y Yahvé me ha hecho volver con las manos vacías. ¿Por qué, pues, habríais de llamarme más Noemí, una vez que Yahvé da testimonio contra mí y me ha añigido el Omnipotente?”


Te regocijarás en la presencia de Yahvé, tu Dios, en el lugar que elija para hacer habitar en él su nombre, tú y tu hijo, tu siervo, tu sierva, el levita que mora en tus ciudades, así como el extranjero, el huérfano y la viuda que habitan en medio de ti.


Alef. — ¡Cómo se ennegreció el oro, cómo el oro fino ha degenerado! Están las piedras sagradas esparcidas por los rincones de todas las calles.


Que no os haga confiar tampoco Ezequías en Yahvé, diciendo: Yahvé nos librará, y esta ciudad no será entregada en manos del rey de Asiría.


hasta que yo venga y os lleve a otra tierra como la vuestra, a una tierra de trigo y de vino, tierra de pan y de viñas, de olivos, de aceite y de miel, y allí viviréis y no moriréis. No escuchéis a Ezequías; no hace más que engañaros cuando dice: Yahvé nos librará.'


¿Por qué van a decir las gentes: “Dónde está su Dios”? Sea notoria a las gentes y a nuestros ojos la venganza de la sangre derramada de tus siervos.


Les das a comer pan de lágrimas, les haces beber lágrimas en abundancia;'


Como el pan como si fuera ceniza, y mi bebida se mezcla con lágrimas.


¿Por qué han de decir las gentes: “Dónde está su Dios”?


Por mor de mis hermanos y compañeros diré: “¡La paz contigo!”


El príncipe entrará con ellos cuando entren y saldrá con ellos cuando salgan.


Entre el pórtico y el altar oren los sacerdotes, ministros de Yahvé, y digan: Perdona, ¡oh Yahvé! a tu pueblo y no des al oprobio tu heredad para que se enseñoreen de ella las gentes. ¿Por qué han de decir entre los pueblos: “Dónde está su Dios”?





Síguenos en:

Anuncios


Anuncios