Referencias Cruzadas

- Anuncios -




Salmos 4:1

Biblia Nacar-Colunga

Al maestro de coro. Con instrumentos de cuerda. Salmo. De David.

Ver Capítulo Copiar

35 Referencias Cruzadas  

que nos sacó de tan mortal peligro y nos sacará. En El tenemos puesta la esperanza de que seguirá sacándonos,


Vuélvete a mí y séme propicio, como haces con los que aman tu nombre.


Pe. Vuélvete a mí y ten de mi piedad, que estoy solo y afligido.


Yo clamo a ti, pues tú me responderás, ¡oh Dios! Inclina hacia mí tu oído, escucha mis palabras.


Yahvé, mi Señor, es mi fortaleza, que me da pies como de ciervo y me hace correr por las alturas. Al maestro de canto. A las cuerdas.


diciendo: Ciertamente en Yahvé tengo justicia y fuerza, a El vendrán cubiertos de ignominia todos los inflamados contra El.


No entres en juicio con tu siervo, pues ante ti no se justifica ningún viviente.


Al maestro del canto. Sobre “No destruyas.” Miktam. De David, cuando huyó delante de Saúl en la caverna.


Al maestro del coro. A los lirios. Maskil. De los hijos de Coré. Canto de amor.


Al maestro del coro. Sobre la cierva de la aurora. Salmo de David.


Y añadió: “Yahvé, que me libró del león y del oso, me librará también de la mano de ese filisteo.” Saúl entonces le dijo: “Ve y que Yahvé sea contigo.”


No queremos, hermanos, que ignoréis la tribulación que nos sobrevino en Asia, pues fue muy sobre nuestras fuerzas, tanto que desesperábamos ya de salir con vida.


Por El sois en Cristo Jesús, que ha venido a seros, de parte de Dios, sabiduría, justicia y santificación, y redención,


Al maestro del coro. A las cuerdas. Salmo de Asaf. Cántico.


Al maestro del coro. A las cuerdas. Salmo. Cántico


Al maestro del coro. MaskiL (Salmo) de los hijos de Coré.


Me alegraré y me gozaré en tu piedad, pues has visto mi aflicción y has considerado las aflicciones de mi alma.


Ese alcanzará de Yahvé bendición, y justicia de Dios, su Salvador.


Porque justo es Yahvé y ama lo justo, y los rectos contemplarán su faz.


Oh Yahvé! Siervo tuyo soy, siervo tuyo e hijo de una esclava tuya. Tú rompiste mis cadenas.


Guarda, Yahvé, a los sencillos; estaba yo debilitado y me salvó.'


Al maestro del coro. Sobre “la paloma muda de las lejanías.” De David, Miktam: cuando los filisteos le prendieron en Gat3.


En esto conoceré que te complaces en mí, en que no triunfe mi enemigo sobre mí;'


Al maestro de coro. A la cuerda. Sobre la octava. Salmo de David.


También a ti te apartará de las fauces de la angustia, a lugar holgado, sin estrecheces, en vez de ésta; a mesa llena de suculentos manjares.'





Síguenos en:

Anuncios


Anuncios