Referencias Cruzadas

- Anuncios -




Salmos 31:7

Biblia Nacar-Colunga

Tú aborreces a los servidores de los vanos ídolos ll, pero yo a Yahvé me confío.

Ver Capítulo Copiar

23 Referencias Cruzadas  

Exultad, cielos, y salta de gozo, tierra; que los montes prorrumpan en júbilo, porque ha consolado Yahvé a su pueblo, ha tenido compasión de sus afligidos.'


en todas sus angustias. No fue un mensajero, un ángel; su faz misma los salvó; en su amor y clemencia, El mismo los rescató, y los soportó y sostuvo todos los días de la antigüedad.'


Res-. Ve mi aflicción y líbrame, pues que no he olvidado tu ley.


Pero el sólido fundamento de Dios se mantiene firme con este sello: “El Señor conoce a los que son suyos” y “Apártese de la iniquidad quien tome en sus labios el nombre del Señor.”


Ahora que habéis conocido a Dios, o mejor, habéis sido de Dios conocidos, ¿cómo de nuevo os volvéis a los flacos y pobres elementos, a los cuales de nuevo queréis servir?


Porque tú eres nuestro padre, pues Abraham no nos conoce ni Israel nos reconoce, pero tú eres, ¡oh Yahvé! nuestro Padre, y “Redentor nuestro” es tu nombre desde la eternidad.


Pe. — hasta que Yahvé mire y vea desde lo alto de los cielos.


Porque, si atraviesas las aguas, yo seré contigo; si por ríos, no te anegarás. Si pasas por el fuego, no te quemarás; las llamas no te consumirán.'


Derramo ante El mi querella, expongo ante El mi angustia.


Tú me has hecho probar muchas angustias y calamidades, pero de nuevo me darás vida y de nuevo me harás subir de los abismos de la tierra.


Que no pueda decir mi enemigo: “Le vencí.” Mis enemigos se regocijarían si yo cayese.


Porque — como vengador de sangre — se acordó de ellos y no se olvidó de los clamores de los oprimidos.


Pues conoce Yahvé el camino de los justos, pero la senda de los pecadores acaba mal.


Pues que El conoce mi camino, que me pruebe al crisol: saldré como el oro.


Ahora, pues, Yahvé, Dios nuestro, Dios grande, fuerte, terrible, que guardas la alianza y la misericordia, no tengas en poco todas las aflicciones que nos han alcanzado a nosotros, a nuestros reyes, príncipes, sacerdotes y profetas, a nuestros padres y a todo tu pueblo desde los días de los reyes de Asiría hasta el día de hoy.


se oirán voces de júbilo y voces de alegría, los cantos del esposo y los cantos de la esposa, voces que cantarán: “Alabad a Yahvé de los ejércitos, porque es bueno, porque es eterna su misericordia,” y de los que llevan al templo sus oblaciones, porque yo haré volver a los desterrados de esta tierra como estaban antes, oráculo de Yahvé.


Sacíanos, desde la mañana, de tu gracia, para que exultemos y nos alegremos todos los días.


Qof. Mira mi miseria y mi pena y perdona todos mis pecados.


Resh. Tú lo ves, porque miras las penas y los trabajos para retribuir con tu mano. A ti se te confía el miserable, tú eres el auxilio del huérfano.


Acuérdate que me modelaste como el barro,¿y vas a tornarme al polvo?


pero el que ama a Dios, ése es conocido por EL


Acuérdate, joh Yahvé! de lo que nos ha sobrevenido; mira y contempla nuestro oprobio.'





Síguenos en:

Anuncios


Anuncios