Después, habido consejo con el pueblo, puso cantores de Yahvé para alabar la hermosura de su santuario delante del ejército: “Alabad a Yahvé, porque es eterna su misericordia.”
Dad gloria a Yahvé, vuestro Dios, antes que se haga oscuro y antes que tropiecen vuestros pies por los montes en tinieblas y, en vez de la luz que esperáis, os dé sombras de muerte y densas tinieblas.