Referencias Cruzadas

- Anuncios -




Salmos 27:9

Biblia Nacar-Colunga

No me escondas tu rostro, no rechaces con ira a tu siervo,. Sé. mi socorro, no me rechaces, no rne abandones, ¡oh Dios, mi Salvador!

Ver Capítulo Copiar

23 Referencias Cruzadas  

Óyeme, Yahvé, que es benigna tu piedad; mírame según la muchedumbre de tus misericordias.'


Apresúrate a oírme, ¡oh Yahvé! que desfallece mi espíritu. No me ocultes tu rostro, pues sería semejante a los caídos en la fosa.


Escucha, ¡oh Yahvé! mi oración y llegue a ti mi clamor.


Sea vuestra vida exenta de avaricia, contentándoos con lo que tengáis, porque el mismo Dios ha dicho: “No te dejaré ni te desampararé.”


Y haré con ellos una alianza eterna de no dejar de hacerles bien, y pondré mi temor en su corazón para que no se aparten de mí,


Ese alcanzará de Yahvé bendición, y justicia de Dios, su Salvador.


Practico el juicio y la justicia; no me abandones a mis opresores.'


Al maestro del coro. Cántico de los hijos de Coré. Sobre la “enfermedad.” Para la “aflicción.” Maskil. De Ernán ezraíta.


¡Aparta tu faz de mis pecados y borra todas mis iniquidades!


¡Despierta! ¿Por qué estás dormido, Señor? ¡Desperézate! ¡No nos abandones para siempre!


Al maestro del coro. Salmo de David.


Samuel cogió una piedra y la puso entre Masía y Jesana; la llamó Eben-Ezer, diciendo: “Hasta aquí nos socorrió Yahvé.”


Así dice Yahvé: ¿Dónde está el libelo de repudio de vuestra madre, por el cual la he repudiado yo? ¿O cuál es aquel de mis acreedores a quien os haya vendido yo? He aquí que por vuestros crímenes fuisteis vendidos, y por vuestros pecados fue repudiada vuestra madre.


Y tú, Salomón, hijo mío, conoce al Dios de tu padre y sírvele con corazón perfecto y ánimo generoso; porque Yahvé escudriña los corazones de todos y penetra todos los designios y todos los pensamientos. Si tú le buscas, le hallarás; mas si le dejas, te rechazará para siempre.'


sino que vuestras iniquidades han hecho una separación entre vosotros y vuestro Dios; vuestros pecados hacen que El oculte su rostro para no oíros;'


No escondas de tu siervo tu rostro, porque estoy en angustia: apresúrate a oírme.


No escondas de mí tu rostro en el día de mi angustia; inclina tus oídos a mí: cuando te invoco, apresúrate a oírme.'





Síguenos en:

Anuncios


Anuncios