Referencias Cruzadas

- Anuncios -




Salmos 145:1

Biblia Nacar-Colunga

Alabanza. De David. Alef: Quiero ensalzarte, Dios mío, Rey, y bendecir tu nombre por los siglos.

Ver Capítulo Copiar

31 Referencias Cruzadas  

Agudas son tus saetas; ante ti caerán los pueblos; desfallecen los corazones de los enemigos del rey.'


Mudaste mi lamentación en júbilo, desataste mi saco y me ceñiste de exultación.


De David, cuando se fingió loco ante Abimelec, que le echó de sí, pudiendo así escapar.


Entonces dirá el Rey a los que están a su derecha: Venid, benditos de mi Padre, tomad posesión del reino preparado para vosotros desde la creación del mundo.


Porque Yahvé es nuestro Juez, Yahvé es nuestro Jefe, Yahvé es nuestro Rey, El nos salva.


Al maestro del coro. A los lirios. Maskil. De los hijos de Coré. Canto de amor.


Pues no se apoderaron de la tierra por su espada, ni les dio su brazo la victoria, sino tu diestra, tu brazo, la luz de tu rostro, porque te complaciste en ellos.


Canto para la consagración del templo. Salmo de David.


Tiene sobre su manto y sobre su muslo escrito su nombre: Rey de reyes, Señor de señores.


¡Maldito el fraudulento, que, teniendo en el rebaño machos y habiendo hecho un voto, sacrifica a Dios lo estropeado! Porque yo soy Rey grande, dice Yahvé de los ejércitos, y mi nombre es temible entre las gentes.


Alégrese Israel en su Hacedor, exulten por su rey los hijos de Sión.


Tau: Proclame mi boca las alabanzas de Yahvé, y bendiga toda carne su santo nombre por los siglos para siempre.


Salmo de acción de gracias. Aclamad a Yahvé la tierra toda,


Porque Dios grande es Yahvé, Rey grande sobre todos los dioses,


¡Alégrense, por el contrario, los justos y exulten, salten de de júbilo en presencia de Dios!


“He ahí al hombre que no ha puesto a Dios por fortaleza suya, confiando en sus muchas riquezas, haciéndose fuerte en su maldad.” Selah.


Apresta el oído a mis palabras, ¡oh Yahvé! atiende mis suspiros.


Por eso, Dios nuestro, nosotros te confesamos y alabamos tu glorioso nombre.


Atiende a las voces de mi súplica, Rey mío y Dios mío.


Quiero ensalzarte, ¡oh Yahvé! porque me has puesto en salvo y no has alegrado a mis enemigos por causa mía.


Pues tiene Yahvé en su mano el cáliz del espumoso vino lleno de mixtura, y lo derrama sobre unos y otros8; beberán hasta las heces, beberán todos los impíos de la tierra.'


Cantad a Yahvé y bendecid su nombre, anunciad de día en día su salvación.


Tú eres mi Dios, yo te alabaré; mi Dios, yo te ensalzaré.'


Alabe yo a a Yahvé en mi vida, cante salmos a mi Dios mientras exista.


Yahvé, (apresúrate) a salvarme, y pulsaremos nuestras arpas todos los días de nuestra vida en la casa de Yahvé.





Síguenos en:

Anuncios


Anuncios