No me arrebates juntamente con los malvados, con los obradores de iniquidad, los que hablan paz a su prójimo, mientras está su corazón lleno de maldad.
Diles, por lo contrario: Ya se acerca el día y se cumplirá la visión. No habrá ya más en adelante visiones engañosas ni adivinaciones lisonjeras en la casa de Israel.
De Zabulón, cincuenta mil, en estado de tomar las armas y provistos de toda clase de armas para el combate, prestos a librar batalla con ánimo resuelto.