pero el rey de Asiría descubrió luego una conspiración que tramaba Oseas, que había mandado embajadores a So, rey de Egipto, y había dejado de pagar el tributo anual al rey de Asiría, y el rey de Asiría le hizo encarcelar y encadenar en una prisión.
pero el ángel de Yahvé dijo a Elías tisbita: “Levántate y sube al encuentro de los mensajeros del rey de Samaría y diles: ¿No hay Dios en Israel, para que vayáis a consultar a Baalzebub, dios de Acarón?
Destruidos serán los altos de la impiedad, el pecado de Israel. Las zarzas y los abrojos treparán sobre sus altares. Dirán a los montes: “¡Cubridnos!” y a los collados: “¡Caed sobre nosotros!”