Referencias Cruzadas

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Números 32:23

Biblia Nacar-Colunga

Pero si no hacéis lo que prometéis ante Yahvé, estad ciertos de que vuestro pecado os alcanzará

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21 Referencias Cruzadas  

Porque son ante ti numerosas nuestras iniquidades, y nuestros pecados dan testimonio contra nosotros. Con nosotros están nuestros crímenes, y conocemos nuestras iniquidades:


Al pecador le persigue la desventura, pero el justo será bien retribuido.


Judá respondió: “¿Qué vamos a decir, mi señor? ¿Cómo hablar, cómo justificarnos? Dios ha hallado la iniquidad de tus siervos, y somos esclavos tuyos, tanto nosotros cuanto aquel en cuyo poder se ha hallado la copa.”


Has puesto nuestras iniquidades frente a ti, nuestros (pecados) secretos a la luz de tu faz,


Tampoco, pues, juzguéis vosotros antes de tiempo, mientras no venga el Señor, que iluminará los escondrijos de las tinieblas y hará manifiestos los propósitos de los corazones, y entonces cada uno tendrá la alabanza de Dios.


¿No es verdad que, si obraras bien, andarías erguido, mientras que, si no obras bien, estará el pecado a la puerta? Y siente apego a ti, y tú debes dominarle.”


Tribulación y angustia sobre todo el que hace el mal, primero sobre el judío, luego sobre el gentil;'


Ay del impío, porque habrá mal, recibirá el pago de las obras de sus manos


Lluevan sobre ellos brasas encendidas, caigan en el abismo para no levantarse jamás.


Si dijere: “Ciertamente las tinieblas me envuelven y sea la noche luz en torno mío,”


Eran los habitantes de Sodoma malos y pecadores ante Yahvé en muy alto grado.


Hizo acercarse a la casa de Zabdi, por cabezas, y fue señalado Acán, hijo de Jazmi, hijo de Labdi, hijo de Zare, de la tribu de Judá.


El impío queda preso en su propia iniquidad y cogido en el lazo de su culpa.


Dijéronse unos a otros: Vamos a echar suertes a ver por quién nos viene este mal. Echaron suertes, y la suerte cayó en Jonas.


Por lo que a mí hace, yo soy todavía débil, aunque ungido, y esos hombres, los hijos de Sarvia, son más duros que yo. Que Yahvé pague al que ha hecho el mal, según su malicia.”


Haga caer Yahvé esa sangre sobre su cabeza, pues mató a dos hombres más rectos y mejores que él, dándoles la muerte con la espada, sin que nada supiera mi padre, David: a Abner, hijo de Ner, jefe del ejército de Israel, y a Amasa, hijo de Jeter, jefe del ejército de Judá.


Su sangre caerá sobre la cabeza de Joab y sobre la de sus descendientes por siempre, mientras que sobre David y su descendencia, sobre su casa y su trono, dará siempre Yahvé su paz.”


pues el justo, si siete veces cae, siete se levanta; pero el impío sucumbirá en la desventura.'





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