y, comenzando su parábola, dijo: “De Aram me ha traído Balac, el rey de Moab de los montes de oriente: Ven y maldíceme a Jacob, ven y exécrame a Israel.
oráculo del que oye palabras de Dios, del que conoce los consejos del Altísimo (Elyón), del que ve visiones del Omnipotente (Saday), de quien al caer se le abrieron los ojos.