Referencias Cruzadas

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Números 16:33

Biblia Nacar-Colunga

Vivos se precipitaron en el abismo y los cubrió la tierra, siendo exterminados de en medio de la asamblea.

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19 Referencias Cruzadas  

Ay de ellos, que han seguido la senda de Caín y se dejaron seducir del error de Balam por la recompensa y perecieron en la rebelión de Coré!


Allí están todos los príncipes del septentrión y todos los sidonios, que con su ignominia descendieron a los muertos a pesar del terror que inspiraba su valor. Incircuncisos se acostaron con los muertos a la espada, y comparten su ignominia con los que bajan a la fosa.


Hijo de hombre, compone un canto lúgubre a la muchedumbre de Egipto. Precipítale a él y a las hijas de las gentes fuertes a las profundidades de la tierra, con los que bajan a la fosa.


Pues bien, al “seol” has bajado, a las profundidades del abismo.


El “seol” se conmueve en sus profundidades a causa tuya, para ir al encuentro de tu llegada, y por ti despiertan las sombras, todos los grandes de la tierra; haces levantar de sus tronos a todos los reyes de las naciones.'


Apresúrate a oírme, ¡oh Yahvé! que desfallece mi espíritu. No me ocultes tu rostro, pues sería semejante a los caídos en la fosa.


Sácame del lodo para que no me sumerja, y sea librado de los que me aborrecen y de lo profundo de las aguas.


Encomienda a Yahvé tu destino, y El te sostendrá, pues no permitirá jamás que el justo vacile.


Para cantar todas sus alabanzas en las puertas de la hija de Sión y regocijarme por tu salvador auxilio.


abrió la tierra su boca y se los tragó a ellos, sus casas y a todos los partidarios de Coré con todo lo suyo.


Todo Israel, que allí en torno se hallaba, al oír sus gritos, huyó por miedo de que los tragase también a ellos la tierra.


Pero los hijos de Coré no perecieron.


Ya se ha encendido el fuego de mi ira, y arderá hasta lo profundo del “seol,” y devorará la tierra con sus frutos


con quien gustaba de secretas confidencias; íbamos juntos entre la turba a la casa de Dios.'


Como se hiende y ara la tierra, están esparcidos nuestros huesos a la boca del “seol.”


Pues no te alaba el “seol,” ni te celebra la muerte, ni los que descienden a la fosa esperan en tu fidelidad.


para que no se exalten todos los árboles de junto a las aguas, y no lancen su cima hasta las nubes, y no confíen en su altura cuantos son regados por las aguas, porque todos están destinados a morir, a ir a la morada subterránea entre los hijos de los hombres que bajan a la fosa.


El asna me ha visto y ha querido luego apartarse tres veces de delante de mí; si ella no me hubiera esquivado, te hubiera matado a ti, dejándola a ella viva.”


Los sorprenderá la muerte, descenderán vivos al seol, porque no hay sino maldad en sus moradas, dentro de ellos.





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