Y nosotros contestamos: “Tenemos un padre anciano y tenemos otro hermano, hijo de su ancianidad. Tenía éste un hermano que murió y ha quedado sólo él de su madre, y su padre le ama mucho.”
Los hijos de Benjamín que, salidos de sus ciudades, se reunieron entonces en Gueba fueron veintiséis mil hombres de guerra, sin contar los habitantes de Gueba.